¿VIVIMOS EN UN PLANETA AZUL?
¿VIVIMOS EN UN PLANETA AZUL?
La interrogante del título del
presente artículo lo colocaría en una
gran duda, el 40% del océano está afectado por la contaminación, lo que impacta
negativamente sobre los hábitats y la biodiversidad.
La contaminación por plástico es
omnipresente, surgiendo como relevante el foco puesto en los microplásticos,
ingeridos por la fauna marina, y causantes de problemas, tanto por su presencia
física en el intestino como por sus químicos liberados. Estos pueden llegar
incluso a incorporarse a lo largo de la cadena alimentaria hasta llegar a los
seres humanos, aunque los efectos sobre la salud de las personas aún se
desconocen. Se estima que 13 millones de toneladas de plástico llegan al océano
cada año, lo que provoca, entre otros daños, la muerte de 100.000 especies.
¿Cuánto plástico quedará en la
superficie de los océanos en las próximas décadas?
los plásticos en la superficie del océano tienen una vida útil muy corta, se degradan rápidamente en microplásticos y se hunden a mayores profundidades. Sus resultados sugieren que los macroplásticos pueden persistir durante décadas; puede ser enterrado y repavimentado a lo largo de las costas; y terminan en regiones costa afuera años después.
Lo cierto, es que esto es muy importante para la cantidad de plástico que esperaríamos en la superficie de nuestros océanos en las décadas siguientes. El mismo estudio también modeló cómo la masa de plásticos, tanto macro como micro, en las aguas superficiales del mundo podría evolucionar en dos escenarios:
- Las emisiones de plástico al océano continúan aumentando hasta 2020 y luego se estabilizan. 2MILLONES Toneladas
- Las emisiones continúan creciendo hasta 2050 en línea con las tasas de crecimiento históricas. 2.5 MILLONES Toneladas
Los escenarios de crecimiento continuo de las emisiones son lo que esperaríamos: si continuamos liberando más plásticos al océano, tendremos más en nuestras aguas superficiales.
Lo que es más sorprendente es que incluso si detuviéramos los desechos plásticos del océano para 2020, los macroplásticos persistirían en nuestras aguas superficiales durante muchas décadas más. Esto se debe a que tenemos un gran legado de plásticos enterrados e inundados en nuestras costas que continuarían resurgiendo y serían transportados a regiones costeras; y los plásticos existentes pueden persistir en el medio marino durante muchas décadas.
La cantidad de microplásticos
en nuestra superficie oceánica aumentará en cada escenario porque los grandes
plásticos que ya tenemos en nuestras costas y aguas superficiales continuarán
descomponiéndose. Y cualquier plástico adicional que agreguemos contribuirá aún
más.
debemos evitar que los
desechos plásticos entren en nuestras vías fluviales lo antes posible. La mayor
parte del plástico que acaba en nuestros océanos lo hace debido a prácticas
deficientes de gestión de residuos , especialmente en países de ingresos bajos
a medios ; esto significa que una buena gestión de residuos en todo el mundo es
fundamental para lograrlo.
Pero este ambicioso objetivo por sí solo no será suficiente. Tenemos muchas décadas de residuos heredados con los que lidiar.
Esto hace necesaria una segunda prioridad: debemos centrar nuestros esfuerzos en recuperar y eliminar los plásticos que ya se encuentran en nuestras aguas y costas.
El futuro debería preocuparnos
porque es donde vamos a pasar el resto de nuestra vida.
El giro de dar paso a sostenibilidad
y compensación es gracias a la existencia de ciudadanos como lo es Boyan Slat, con
su proyecto Ocean Cleanup, un holandés de 25 años que tras fundar la
organización The Ocean Cleanup ha propuesto una solución para reducir en un 50
% la acumulación de plástico en los giros en los próximos 10 años. Slat,
premiado por sus ideas científicas y tecnológicas, está considerado uno joven
promesa del mundo en el campo de innovación.
En constante interrelación con institutos de
investigación y empresas privadas, ahora se encuentra en campaña para reunir el
dinero suficiente que permita dar el gran paso a su proyecto. Se trata de una
serie de barreras flotantes sólidas ancladas al fondo del mar que se mueven al
ritmo de las corrientes y agrupan la basura hasta una plataforma, donde es
retirada mecánicamente y dispuesta para su reciclaje, un sistema que evita
además la captura accidental de animales marinos.
El prototipo ya ha sido probado
con éxito en las islas Azores y ahora, gracias al crowdfunding, espera poder
hacerlo realidad.
Porque limpiar los océanos, amenazados por la cantidad bestial de basura que nosotros hemos generado, es posible. Pues hagámoslo. Antes de que las plastirrocas se apoderen del registro geológico y los plastipeces invadan nuestros platos.
Fuente: "Ponencia (Cápsula) sobre el Medio Abiente Marino" Dr. Jesus Martinez Marin
Alumna:
Ingeniero Marítimo - Oficial Mercante Luzday Borrero.

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